"Estaban locos, como animales"

Publicado en: 
El País
Fecha de publicacion: 
Jueves, 23 Mayo, 2013

Woolwich parecía anoche un barrio fantasma siete horas después del apuñalamiento. Las calles estaban cortadas al tráfico en un perímetro de varios kilómetros y por la calzada no circulaban coches. Este barrio situado cerca de Greenwich, al sudeste de Londres, es una zona muy transitada, pero ayer pocos peatones se atrevían a llegar hasta el cordón de seguridad policial desplegado en torno al lugar del atentado. A lo lejos se podía ver una caseta blanca y amarilla, el punto exacto donde el soldado fue apuñalado ayer y donde la policía forense buscaba anoche pruebas que puedan aclarar lo sucedido. La zona acordonada a los peatones se extiende desde el lugar de los hechos hasta el cuartel donde parece que estaba destacado el militar, a unos 10 minutos andando. El nombre y edad exactos de la víctima estaban aún por confirmar al cierre de esta edición.

El asesinato que ha consternado a Londres se produjo a plena luz del día, con gente alrededor y muchos testigos, que no dudaron en usar sus móviles bien para llamar a la policía, bien para grabar la imagen de los atacantes. “La mayoría de ellos ya no se encuentran por aquí, los hemos llevado a tomar declaración”, comentó un agente de policía a este diario. John Willson Street fue el escenario que eligieron ayer los dos presuntos autores para cometer su ataque. Aunque muchos datos sobre el atentado permanezcan aún en el aire, parece que los agresores no escogieron el momento y el lugar por casualidad. “Estaban mucho más preocupados por conseguir su foto, corriendo de un lado para otro”, relató un testigo, en declaraciones al canal de radio LBC. Esos dos individuos fueron disparados y heridos cuando la policía llegó al  lugar de los hechos. Más tarde fueron detenidos y trasladados a dos hospitales diferentes para ser tratados de sus heridas, según informa la BBC.