Ni los idiomas ni un trabajo más estable evitan la fuga de talentos

Publicado en: 
Cinco Días
Fecha de publicacion: 
Lunes, 27 Febrero, 2012

Marta, Paco, José, Manel y Arianna son cinco jóvenes españoles que un día desembarcaron junto al Támesis con la esperanza de ganarse las habichuelas. Tienen entre 24 y 32 años y sus historias ponen cara al acrónimo JESP con el que últimamente se define a una generación de gente bien preparada que se ha visto obligada a salir de España en busca de trabajo: Jóvenes Emigrantes Sobradamente Preparados.

Marta Romo, recién licenciada en Turismo de 24 años, ni siquiera se planteó buscar trabajo en España. Llegó hace cinco meses y por ahora sirve baguettes en una franquicia de comida rápida mientras mejora su inglés. Para ella "no es un mal comienzo" antes de dar el salto a echar currículos en su sector, uno de los pocos en los que Reino Unido sigue demandando profesionales. Marta es una de los 25.000 españoles y españolas que se registraron en la Seguridad Social Británica durante 2011. Y es que durante el año pasado la llegada de españoles hacia Reino Unido aumentó un 85%, un crecimiento superior al de cualquier otra comunidad de emigrantes.