Thatcher, una herencia envenenada en las regiones del carbón

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maruxaruizdelarbol.com
Fecha de publicacion: 
Lunes, 15 Abril, 2013

La muerte de Margaret Thatcher ha vuelto remover viejos recuerdos en la pequeña localidad de Mansfield. En 1983 esta ciudad de Notthinghamshire, en el centro-norte de Inglaterra, era hogar de 3.000 mineros que vivían de extraer carbón en una de las tres canteras de la zona. Hoy, 30 años más tarde, lo único que queda de ese glorioso pasado es una minúscula Oficina de Mineros Retirados y muchas sensaciones, aún a flor de piel, de dos años de disturbios que transformaron profundamente ésta y todas las comunidades mineras del país.

De marzo de 1984 a marzo de 1985 Gran Bretaña vivió un año de protestas, cargas policiales, huelgas y piquetes protagonizados por los trabajadores de la industria del carbón que cambiaron el rumbo de la historia del país. La derrota de los mineros supuso el cierre de casi todas las minas, una debilitación sustancial del poder de los sindicatos y simbolizó la consolidación del modelo económico de privatizaciones de la Dama de Hierro.

Los entrañables jubilados que hoy se reúnen en esta pequeña oficina para organizar charlas en colegios y evitar perder su memoria histórica son los mismos trabajadores aguerridos que resistieron un año de huelga contra el plan de privatización. Son los mismos a los que la Dama de Hierro calificó en 1984 como “the enemy within” (el enemigo de dentro), en contraposición al “enemigo de fuera que había combatido con igual mano dura en las Malvinas dos años antes.